Una herramienta clave para la comunicación de la RSC tiene que ser la memoria social. En paralelo a la memoria económica, la empresa tiene que comunicar su cumplimiento económico, social y medioambiental en relación al impacto que tiene hacia su entorno. La guía del GRI proporciona pautas para elaborar memorias de sostenibilidad, desde un triple punto de vista: económico, social, y medioambiental. Es lo que se conoce como triple cuenta de resultados o "triple bottom line".
Pero hay que entender la memoria desde una óptica integral de los 3 aspectos, no como cada uno separado. El GRI promueve:
Una visión integral de la sostenibilidad
Una visión comparativa entre organizaciones
Una incorporación de los grupos de interés en la evaluación
Un enfoque progresivo para LAS PYME
Los aproximadamente ochenta indicadores comunes (porque hay después de sectoriales) giran en torno a los siguientes aspectos:
ECONÓMICO Situación económica Presencia en el mercado Impactos económicos indirectos
MEDIOAMBIENTAL Materiales Energía Agua Biodiversidad Emisiones y despilfarro Productos y servicios Transporte
SOCIAL Derechos humanos Prácticas directivas No discriminación Libertad de asociación y negociación colectiva
Prácticas laborales y trabajo decente Empleo Representación sindical Salud y seguridad Formación y empleabilidad Diversidad Igualdad de oportunidades Conciliación vida laboral - familiar Clima laboral Gestión de conflictos Participación Responsabilidad del producto
Seguridad para la clientela Productos y servicios responsables Marketing ético Privacidad
Sociedad Comunidad Corrupción Política pública Con respecto a la competencia
ètia acompaña a las organizaciones en la elaboración de sus memorias sociales, que según la cantidad de información pueden ser de nivel A, B o C, así como ser comprobada por el propio GRI o bien auditado por certificadoras externas en su contenido.